Gil&tonic

Un poquito de ginebra, buena tónica y el toque mágico (mucho amor). Así de hace un buen Gil&tonic.

Son algunos los detalles que debemos tener en cuenta a la hora de hacer un Gin Tonic, el primero es el vaso, siendo el ancho y corto el que mejor nos viene. Aunque si disponéis de una copa balón también está bien. El motivo es que la ginebra necesita una boca ancha para que se oxigene y desprenda todo su arsenal de aromas.
También necesitaremos limón o lima. Pero no el zumo del limón como aconsejan en algunos sitios. El zumo del limón mata las burbujas de la tónica y el Gin Tonic pierde buena parte de su gracia. Necesitamos la esencia de la lima, para eso cortamos piel sin la parte blanca) la estrujamos encima del vaso y veremos salir pequeñas micro gotitas (es el espíritu de la lima). A continuación lo restregamos por el borde de la copa y lo dejamos en el interior del vaso. También podemos añadir alguna bolitas de enebro y cardamomo.
Por otro lado vamos a necesitar mucho hielo, tanto como para llenar el vaso por completo. A poder ser hielo industrial y procuremos no hacer los hielos con agua del grifo.
Echamos la ginebra de nuestra elección, contando 3 ó 5 segundos.
Por último rellenamos hasta arriba de tónica ayudándonos de una cuchara de cóctel para que la ginebra se oxigene y con el mango de la cuchara damos una vuelta para darle vida a las burbujas. Pero sin pasarnos de vueltas.

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